Me han faltado días...
Sol, aire y la terraza del bar en Puerta cerrada.
Madrid camina y te busco
escrutando entre rostros desconocidos.
Se me van marchando y el tuyo,
el tuyo no lo veo.
No lo encuentro en esta plaza.
Mañana de Domingo
y no hay misas que escuchar en las aceras.
Me han faltado días.
Suelo de adoquines y losetas.
Botas, zapatos y pies descalzos.
Personas que deambulan al sol sin horizonte nítido.
La serotonina amanece.
Y el sol.
Yo, deseosa de cambiar mis grises por los verdes
levanto mi frente por si el sol me viera,
Quiero que la substancia química de mi cerebro
se diluya y se disperse en esta plaza.
Y que te regrese.
Que cubra el cuerpo por completo
y vista mi alma desnuda y desgarrada.
Sí, que te regrese.
Me han faltado días y mañanas de domingo.
Levanto mi copa de vino.
Un brindis amargo y soleado.
Sí, me han faltado días para ver tu plaza.